El gobierno estadounidense anunció el martes la conclusión de una norma histórica que exigirá a las empresas de suministro de agua reemplazar prácticamente todas las tuberías de plomo del país en un plazo de 10 años. Esta medida responde a la necesidad urgente de abordar una amenaza significativa para la salud pública, especialmente para los lactantes y los niños, que son los más vulnerables a la exposición al plomo.
El plomo en el suministro de agua ha sido un problema persistente en muchas comunidades estadounidenses. A pesar de que el uso de tuberías de plomo fue prohibido en 1986, miles de hogares, escuelas y otras instalaciones todavía están conectadas a estas tuberías obsoletas. La exposición al plomo puede causar problemas de desarrollo en los niños, afectando su capacidad cognitiva, y está asociada con una variedad de problemas de salud en adultos.
La norma recién promulgada marca un esfuerzo integral para eliminar esta amenaza. Se estima que la medida impactará a millones de estadounidenses, garantizando que todos tengan acceso a agua potable segura y libre de contaminantes peligrosos.