El español Genero Monreal Lacosta, en la década de los 60, escribió el pasodoble “Ni se compra ni se vende” entonada por Manolo Escobar, el mismo que causó furor en el mundo entero.
El estribillo de mencionada canción viene a colación con el fútbol ecuatoriano cuando el mismo tocó fondo al desnudarse una serie de denuncias de amaños de partidos que hace daño terrible a su buen momento futbolístico que vive a nivel mundial.
Ni se compra ni se vende
el partido verdadero
Ni se compra ni se vende
No hay en el mundo dinero para comprar los cotejos
Que el fútbol verdadero, que el fútbol verdadero
Ni se compra ni se vende.
Los partidos amañados en el fútbol a nivel nacional no son nuevos; simplemente no fueron denunciados en su momento y los directivos de turno se hicieron de la vista gorda. Si no me cree, vaya y pregunte.
Pero vamos en orden. De lo macro a lo micro. Un mal precedente que se convirtió en un problema y después se tornó persistente a lo largo de la historia del deporte, y no solo estamos hablando del rey de los deportes.
Lastimera actividad que fue afectando tanto a competiciones locales como internacionales. Estos casos implican la manipulación deliberada del resultado, desarrollo o eventos específicos de un partido con fines como el beneficio económico (especialmente a través de apuestas ilegales), favorecer a un equipo en torneos, o evitar el descenso, entre otros motivos.
La lista es larga y engorrosa. Penosa y su accionar amenaza con el esfuerzo, dedicación, superación y trabajo de deportistas honestos que tratan de cumplir con lo que demanda el juego limpio.
Pero vamos aterrizando el tema. Un partido amañado o arreglado ocurre cuando jugadores, árbitros, entrenadores o dirigentes acuerdan manipular el resultado o ciertos aspectos del juego de forma fraudulenta, violando las reglas del deporte y, en muchos casos, la ley.
Pero los dardos siempre apuntaron a Italia. El calcio italiano se vio envuelto en verdaderos fraudes deportivos. Con elencos de renombrada categoría y que era imposible de creer.
Embarrados clubes como Juventus, AC Milán, Fiorentina y Lazio influían en la designación de árbitros y resultados. Con jugadores comprados, árbitros vendidos y dirigentes que tenían conocimiento del tema.
De lo que me acuerdo, Juventus fue descendida a la Serie B y despojada de dos títulos. El caso reveló una red de corrupción institucionalizada.
La historia también cuenta que en Alemania – Escándalo de Bruneteau (1971)-. Fue otro de los grandes escándalos en Europa. Jugadores de varios equipos aceptaron sobornos para perder partidos. Más de 50 jugadores fueron sancionados.
Los anales del fútbol también cuentan que en Corea del Sur – Amaño en la K-League (2011). Varios jugadores aceptaron sobornos de mafias de apuestas asiáticas para manipular partidos. Al menos 10 jugadores fueron arrestados; algunos recibieron penas de prisión. El caso llevó a reformas en la liga surcoreana. Se detectaron más de 180 partidos sospechosos.
Y la lista es larga. No solo llegó a equipos sino a selecciones como la de Zimbabwe – Selección nacional (2007–2009), Jugadores de la selección aceptaron sobornos para perder partidos amistosos. La FIFA suspendió al equipo nacional por dos años.
La verdad es que es un asco. Incluso partidos de Champions League, eliminatorias mundialistas y ligas nacionales. Se llegó a identificar una red criminal con sede en Singapur que operaba globalmente.
Pero si la FIFA misma estuvo en sus andanzas. El caso de corrupción en la FIFA (o FIFA Gate) fue uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia del fútbol, revelado en 2015 tras una investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
El caso expuso una extensa red de sobornos, fraude y lavado de dinero que involucró a altos funcionarios de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), confederaciones continentales y empresas vinculadas al deporte.
Las investigaciones detallaron cómo se utilizaban sobornos para otorgar derechos de transmisión, comercialización y organización de torneos internacionales, además de influir en la elección de sedes para competiciones.
Este escándalo resultó en numerosas detenciones, procesos judiciales y la renuncia de importantes dirigentes.
Luis Chiriboga Acosta, ex presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, estuvo involucrado y sancionado de por vida a nivel deportivo, 10 años de prisión y tuvo que devolver seis millones de dólares que anteriormente había pactado para favorecer una serie de estrategias deportivas especialmente con adjudicación de sedes mundialistas.
En Sudamérica, todos están con el rabo entre las piernas. Cada uno de ellos tiene su mancha y desmantelar estos casos llevaría una eternidad.
Pero llegamos a nuestro país. Las alarmas se encendieron en la Copa Ecuador cuando el ex director técnico uruguayo de Barcelona, Leonardo Ramos, señaló que sus jugadores se vendieron en el cotejo por la Copa Ecuador (en casa el Ídolo venció 3-0 al Manta, pero en la visita cayó 3-4).
“No nos consta que jugadores se hayan vendido”, la respuesta de José Francisco Cevallos -ex presidente de Barcelona- a la denuncia de Ramos. El técnico dejó el plantel después de sus expresiones.
Pero ese grito desesperado de Leonardo Ramos es la punta del iceberg de una serie de denuncias que se tiene conocimiento, pero sin acusación concreta.
Entonces:
- Jugadores y árbitros recibían pagos para asegurar resultados específicos.
- Análisis estadístico: patrones inusuales en apuestas.
- Denuncias internas: jugadores o árbitros que confiesan o denuncian.
- Investigaciones policiales: colaboración entre autoridades deportivas y judiciales.
- Monitoreo de integridad: vigilan apuestas y comportamientos sospechosos de jugadores en partidos.
Ecuador ya cuenta con delaciones. Y una más grave que las otras. Por ahora, un informe elaborado por la Dirección de Integridad y Antipiratería de la LigaPro revela estructuras de manipulación de resultados que involucran a equipos de la Serie B de Ecuador y a varios jugadores.
El fantasma de las apuestas cada vez es más grande en el fútbol profesional.
El informe identifica a cuatro clubes de la Serie B que han estado involucrados en partidos con claras evidencias de manipulación de resultados y apuestas deportivas.
«La suma de estos elementos obliga a encender una alerta estructural, no solo sobre partidos puntuales, sino sobre el comportamiento institucional de los clubes involucrados y su capacidad -o falta de voluntad- para prevenir, detectar y reportar este tipo de hechos», reza en el documento de la Dirección de Integridad y Antipiratería.
Pero ¿qué podemos esperar si la principal marca que patrocina el Campeonato Nacional de la LigaPro es una Casa de Apuestas?
Aunque el fútbol es el deporte más popular del mundo, su enorme volumen de partidos lo hace vulnerable al amaño. Las autoridades deportivas han reforzado sus controles, pero el problema persiste, especialmente en regiones con menos regulación o mayor influencia del crimen organizado.
Mientras tanto seguimos parafraseando:
Ni se compra ni se vende
el partido verdadero
Ni se compra ni se vende
No hay en el mundo dinero para comprar los cotejos
Que el fútbol verdadero, que el fútbol verdadero
Ni se compra ni se vende….