Internacional
Brasil Reglamenta Ley de Reciprocidad ante Amenaza de Aranceles del 50% de EE.UU.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó un decreto que reglamenta la Ley de Reciprocidad Económica, aprobada por el Congreso en mayo, como respuesta a la amenaza de Estados Unidos de imponer un arancel del 50% a las importaciones brasileñas a partir del 1 de agosto. Esta legislación otorga al gobierno de Brasil herramientas legales para adoptar contramedidas proporcionales frente a barreras comerciales unilaterales que afecten sus exportaciones, según informó el Palacio del Planalto.
El decreto detalla los procedimientos para implementar medidas como la suspensión de concesiones comerciales, restricciones a importaciones, inversiones o derechos de propiedad intelectual de países que impongan barreras a productos brasileños. La acción responde al anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, quien justificó el arancel citando el juicio contra el exmandatario Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado y supuestas prácticas comerciales desleales, a pesar de que Estados Unidos mantiene un superávit comercial de 7,400 millones de dólares con Brasil en 2024, según datos de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU.
Lula, tras una reunión de emergencia con su gabinete, reiteró su compromiso con la soberanía nacional y la defensa de los intereses brasileños. “Si nos imponen un 50%, responderemos con un 50%. Negociaremos primero, pero no aceptaremos tutelajes”, afirmó en una entrevista con Record TV. La medida podría impactar sectores clave como la aviación, con empresas como Embraer, y productos agrícolas como café, carne y jugo de naranja, afectando también a consumidores estadounidenses, según alertaron industriales brasileños.
La tensión comercial se suma a las críticas de Lula contra la intervención de Trump en asuntos judiciales internos, como el proceso contra Bolsonaro. El decreto, que entra en vigor de inmediato, permite a Brasil preparar una respuesta coordinada con el sector privado, mientras explora mercados alternativos en Asia y Medio Oriente. La situación ha generado preocupación en ambos países, con analistas advirtiendo sobre un posible conflicto comercial que afectaría a la economía global.