La Unidad de Análisis de Seguridad y Extorsiones (UNASE) de la Policía Nacional logró desarticular una organización criminal integrada exclusivamente por mujeres que operaba en el distrito 9 de Octubre. La banda se dedicaba a la extorsión de comerciantes y ciudadanos mediante amenazas y colocación de explosivos en locales comerciales.
El líder de la estructura delictiva se encuentra recluido en la cárcel de Latacunga, desde donde, según las investigaciones, impartía las órdenes directas a las integrantes detenidas. Las mujeres realizaban llamadas intimidatorias, colocaban artefactos explosivos y exigían pagos periódicos a sus víctimas para evitar daños mayores.
La captura se concretó gracias a la colaboración ciudadana: varios moradores aportaron videos captados mediante los códigos QR instalados en la zona para denuncias anónimas. Estas evidencias fueron clave para identificar a las responsables y ubicar sus movimientos.
Tras cuatro allanamientos simultáneos, la Policía detuvo a las implicadas. Una de ellas ponía su cuenta bancaria personal para recibir los pagos de las extorsiones, mientras que otras se encargaban de custodiar y transportar los explosivos utilizados en las intimidaciones.
Las detenidas y los indicios incautados fueron puestos a órdenes de la Fiscalía para los procedimientos legales correspondientes. La UNASE continúa las investigaciones para determinar la totalidad de víctimas y el alcance económico de la organización.